El Ministerio de Alabanza y Adoración del Centro Cristiano para las Naciones nace en septiembre de 1990, aún cuando esta misma no poseía este nombre, pues antiguamente era conocido como el Centro Evangélico Pentecostal Los Caobos.

Al iniciar el pastorado de nuestro hoy en día Apóstol Guido Raúl Avila, nos encendió en el corazón su fuerte deseo por aprender a adorar a Dios en niveles que hasta el momento no se conocían, llegando a la triste conclusión de que realmente no sabíamos adorar.

En una búsqueda constante, fue invitado al país de Colombia para participar como predicador en un Congreso Internacional, encontrando en ese lugar el mover de Adoración que deseaba ver en nuestra tierra. Regresa a Venezuela con una visión fresca y renovada en cuanto a la Alabanza, exhortándonos a que con una vida cargada de unción y Gloria de Dios, sí podíamos instaurar un mover totalmente nuevo de Adoración, en nuestra congregación primeramente, y luego afectar a toda nuestra Nación.

Cabe destacar que esta es la principal causa del éxito ministerial del equipo de Alabanza “Ejército de Liberación”, puesto que su primer líder en la dirección no fue un músico diestro en habilidades musicales, sino un guía que trabajó primero en el corazón de sus participantes, llevándolos a ser realmente verdaderos adoradores.

El nombre Ejército de Liberación, es otra prueba de lo que Dios estaba iniciando a través de este Ministerio, ya que no fue un nombre extraído del raciocinio humano, sino que en una de nuestras sesiones de ensayo, en un especial momento de oración, proféticamente se nos da ese nombre marcando de una vez la misión que tendríamos en el transcurrir del tiempo, “Liberar a las vidas de cargas y enfermedades, por medio de una alabanza poderosa en unción y palabra revelada”.

Realmente el mensaje no fue entendido por todos, pero en el corazón de muchos, Dios ya estaba trabajando el mover de Adoración que tanto anhelábamos, y de esta manera inclusive con muchos errores a cuesta, empezamos a trabajar sintiendo un respaldo sobrenatural de parte de Dios.

Seguidamente pasa a la dirección del equipo, el actual Pastor Apostólico de la congregación CCN Miami, James Burns, quien en el tiempo que estuvo a cargo de este equipo, transmitió un Espíritu de lo que realmente significa un corazón entregado y apasionado por la presencia de Dios, alto valor que sigue en el corazón de cada uno de sus integrantes hasta el día de hoy. Ejecutante de varios instrumentos musicales, su aporte invaluable, llevó a este Ministerio a experimentar niveles totalmente novedosos, puesto que le caracterizaba una pasión realmente contagiante.

Luego de experimentar arduos procesos de formación, el Apóstol Guido Raúl Avila designa a su esposa Elba de Avila junto a David Lardieri, actual Pastor del equipo, para liderizar al Ministerio Ejército de Liberación. La presencia de la Apóstol Elba de Avila causa un profundo cambio en el trabajo del equipo, ya que transmitía una visión clara de la misión a cumplir y su vida misma marcaba las pautas de una verdadera adoración y de un nivel guerrero y de autoridad en la alabanza. Ella junto a su esposo trabajaron arduamente en al formación de todo el equipo y en levantar un líder que realmente entendiera la visión y cultivase un corazón apasionado por la Alta Adoración.

Es de esta forma que surge el actual Pr. de Adoración David Lardieri, quien junto con su esposa Carolina de Lardieri, tienen a cargo la dirección de todo el equipo “Ejército de Liberación” a nivel nacional. Compositor de más de 350 canciones, alineadas perfectamente a lo que Dios está hablando en este tiempo, promueven una alabanza renovada, cargada de palabra de revelación y obviando totalmente el toque almático que en el pasado caracterizaba a la Adoración.

Ejército de Liberación cuenta hasta la fecha con 6 producciones musicales a su cargo, viéndose claramente que pequeños inicios en Dios, son los que se convierten en enormes imperios en el futuro, siempre y cuando caractericen en su función tres palabras claves de las cuales nunca se deberá separar, ellas son: obediencia, fidelidad y sujeción.

Davide Lardieri.