El Poder Del Uno
EL PODER DEL UNO

De las verdades establecidas en la Palabra de Dios, una de las que el Espíritu Santo ha resaltado en este tiempo, es que para poder ser más efectivos y lograr grandes cosas EN ESTA TIERRA, debemos operar en el poder del uno, el poder de la unidad o el poder del acuerdo (Cuando dos de vosotros, dijo Jesús, se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, LE SERÁ HECHO POR MI PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS Mat. 18.19). También enseñó Jesús que para  que el mundo conozca que Él es el enviado por el Padre debemos ser UNO; para que el mundo crea debemos ser UNO (Juan 17:21,23).

Por eso pasajes como 1ª de Corintios 1:10; Efesios 4:3-6, 15-16; Filip. 2:1-2. Estos escritos nos hacen un llamado a hablar una misma cosa, a estar perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer; a funcionar como un cuerpo y como tal debemos hacerlo bien concertados y unidos; debemos sentir lo mismo; se nos habla de unidad de propósito, de una misma fe, de un mismo Señor, de un mismo Espíritu, de un mismo Dios y padre de todos, de un mismo bautismo.

Es tan poderoso el principio de la unidad, de ponernos de acuerdo en lo que hacemos, que aun para la maldad en el poder del uno se logra lo que se propongan; esto lo dijo el mismo Dios en Génesis 11:6, cuando se construía la torre de Babel; Dijo Dios: “He aquí el pueblo es uno, y todos tienen un solo lenguaje y han comenzado la obra (unidad de propósito o de objetivo); y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer”. Y la única forma que usó Dios para que ellos no lograran su propósito fue que los confundió, los dividió, poniéndolos a hablar de manera diferente (Vs. 7).
Por eso podemos afirmar que todo aquel que quiera lograr grandes cosas para Dios, necesariamente debe trabajar en perfecto acuerdo y armonía con el resto de los miembros del cuerpo; funcionar en el sumfoneo, como una orquesta o un coro bien afinados, en el poder del UNO.